lunes 30 de junio de 2008

INDONESIA - INDOCHINA 2008


Pincha en la foto para enlazar con la segunda etapa Otravidaesposible

miércoles 1 de agosto de 2007

Todo empieza donde acaba el final - MADRID-BRISTOL (8.162 Km)


Las mayoría de las fotos sólo tienen significado para quién las plasma. Cuando llegué a Bristol tuve que tomar un vuelo a Madrid para recoger material de estudio además de ropa, ordenador, etc. En el retorno a Bristol, con un día despejado, pude ver esta maravillosa imagen. Sólo necesité un segundo para identificar que la isla que se divisa a lo lejos es Ile de Ré. Es la costa oeste francesa; la conozco perfectamente. Tengo cada viraje grabado en mi cabeza. Recorrí cada rincón de esa isla al igual que la costa que se puede apreciar en la fotografía. Cuando giré la cabeza, pudiendo divisar esa imagen, un escalofrío recorrió mi cuerpo. Se humedecen los ojos y es ineludible retener un puchero de llanto que emerge del alma. Discurren imágenes en tu cabeza que no puedes explicar a nadie. Esa sensación es un regalo para uno mismo. Es la recompensa que te concede la vida por apostar por la incertidumbre, por la pasión, la ilusión y en definitiva, por amar lo desconocido, lo nuevo y lo diferente. Es un obsequio que nadie conoce. Un presente por el que no hay que pagar. Es gratis. La vida está lleno de ellos. Sin embargo, éstos no se obtienen solos. Pertenecen a los que participan en este juego llamado vivir. Corresponden a los que sueñan, donde cada día debes demostrar que eres merecedor de la oportunidad otorgada.

Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.
(Paulo Coelho)

martes 3 de julio de 2007

Mi casa



  • Esta es mi casa. Es una zona tranquila a escasos 10 min en bici del centro.
  • Este es el maravilloso parque que tengo a 10 metros de mi casa.

lunes 2 de julio de 2007

Fotos Backpacker
















  • Este tipo es Gonzalo, un colega del Hostel. No pude resistir hacerle una foto. Creo que sobran las palabras...
  • Esa foto la hice inspirándome en una foto similar que que plasmó mi amiga Gema en un local sensacional de Edimburgh. Un rincón encantador que hayamos para descansar del concurrido Fringe Festival (año 2006).
  • Cocina del backpacker. Se pueden ver las cestas asignadas para cada persona
  • Bareto del backpaker un día de fiesta.
  • Habitaciónes.



domingo 1 de julio de 2007

Bristol Backpacker



El Backpacker donde me alojé es sensacional. El mejor Hostel de todo el viaje. La ocupación generalmente está entre 90 y 100 personas. Ni que decir tiene, que es todo gente joven donde predomina la diversidad de procedencias. El ambiente hay que vivirlo: una pasada. Hay gente de todo tipo. Mil historias y sueños que relatar. Unos vienen buscando trabajo, otros vacaciones; los hay que sólo desean llevarse una experiencia única, etc. Lo sorprendente, -para muchas mentes encasilladas- es que la mayoría de la ocupación es permanente. Es decir viven durante todo el año. Por un precio de 280 pound, puedes tener una residencia en el centro de Bristol, compartiendo habitación con gente admirable. Puedo garantizar que no te vas a aburrir. Siempre tienes a alguien con quien desayunar, comer, cenar, charlar, ver la televisión, una película, tomarte unas cañas, o cualquier cosa que te apetezca. Hay una amplía gama de nacionalidades para compartir cada momento del día. Hay personas que llevan más de 2 años viviendo aquí. Lo más interesante sin duda, es hablar con la gente que viene de vivir en otros Hostel similares en otro país.

Realmente no es cómodo vivir en una habitación con 8 o 16 personas. No tienes intimidad y el desorden es una constante. Los baños naturalmente también son compartidos. Sólo puedo garantizar que a pesar de estos inconvenientes, la experiencia es única e inolvidable. Es un lugar donde pude percibir notoriamente la sensación de Otravidaesposible.

La cocina es el alma del Hostel. La diversión está asegurada. Se respira un ambiente magnífico. Cada persona tiene una cesta y un cajón frigorífico para almacenar su comida. Además de este centro de conocimiento, existe una sala de televisión, salas de descanso para lectura y demás; área de Internet con varios ordenadores; un bar discoteca que se encuentra en la planta baja, el cual está abierto todo el día, etc.

El espacio proporciona todo lo necesario para vivir, excepto intimidad, espacio y sentido del orden. Sin embargo, para conocer gente y vivir una experiencia increíble está genial. Con el añadido de estar ubicado en la zona de ambiente, y a dos minutos de todos los lugares de interés de Bristol.

Aunque me hubiera quedado una temporada sin pensarlo, tampoco era el mejor lugar para aprender inglés. Había muchos españoles. Por lo que decidí mudarme para encontrar un espacio de estudio y relajación. Podía visitar la biblioteca para estudiar. Pero preferí localizar un rinconcito para relajarme. Después de 4 meses durmiendo en similares Hostel y lugares inverosímiles, necesitaba mi propio espacio.

Bristol Backpackers, 17 Saint Stephen's Street, Bristol.

“Los viajes son en la juventud una parte de educación y, en la vejez, una parte de experiencia”

Francis Bacon.

sábado 23 de junio de 2007

Fotos Bristol







jueves 21 de junio de 2007

Malborough - Bristol (etapa 81 Km) 8162 Km (FIN)

Mapa


Tenía pocas opciones para llegar a Bristol por carreteras tranquilas. Así que muy temprano, alrededor de la 7 AM, recogí la tienda y me puse en marcha. La noche no fue descansada, apenas pude conciliar el sueño 2 horas seguidas. Antes de salir a la carretera principal estuve visitando un par de encantadoras aldeas. Era muy temprano, pudiendo pedalear sin preocuparme del tráfico. Sentir el entorno natural cuando está amaneciendo es algo maravilloso, sublime, sensacional. Puedo recordar cada una de las extraordinarias mañanas que se dieron en el transcurso de este espiritual viaje.

Tome la principal hasta Chippenhan con un tráfico horrible. Estuve perdido por la pequeña ciudad durante una hora. No conseguía localizar la A420. Empezaba a sentirme molesto e inquieto. El verdadero problema era que no quería aceptar que el viaje llegaba a su fin. Consideré durante semanas continuar recorriendo Escocia. Pero el tiempo, la economía del viaje y los problemas físicos alejaron la idea de mi cabeza. Comenzaba otra andadura diferente. Un reto que también me apasionaba. Una nueva etapa que generaba un hormigueo en mi interior. La sensación de estar vivo empujaba con más fuerza, se revelaba. Una sensación que había salido de su cautiverio cuatro meses atrás. Una fuerza indómita difícil de controlar quería alcanzar nuevos horizontes.

Una vez en la vía sólo faltaban 30 km para conseguir mi objetivo. Llegar era lo de menos. Me adentré en la ciudad prácticamente sin inmutarme. Me embargaba la tristeza. Mi mente batallaba entre dos mundos: la recta final de un sueño y el resurgir de un inescrutable reto. Me encontraba entre dos tierras luchando por mitigar el primero.

Entre a la ciudad por Kinswood entre calles levemente congestionas. Eran las nueve de la mañana, una de las horas punta. Fui adentrándome hasta el centro atravesando inexpresivas calles. No me gustó en absoluto lo que estaba viendo. Y es que Bristol no es una ciudad bonita. Me acerqué a la oficina de turismo como de costumbre. A partir de este momento, comienza un curso acelerado para buscarse la vida en una ciudad que desconoces. Lo menciono por la cantidad de personas que escriben en los foros pidiendo ayuda desesperada porque quieren venir a estudiar a Inglaterra. Pues bien. Voy a relatar mi experiencia.

1.Entrada en la OT con unas pintas desastrosas. Solicité al personal si alguien hablaba castellano. Yo tuve suerte, ya que una amable joven chapurreaba español. Si falla este paso, no hay problema: libreta y lápiz, como en el cole. La vergüenza para cuando estés en España. Si puedes decir alguna palabra en inglés, mejor que mejor; no era mi caso. Para cubrir mis primeras necesidades compré un callejero (importante), solicité las direcciones de los albergues para mochileros; pedí consejo sobre las mejores zonas de las ciudad para alquilar; cuáles eran los mejores periódicos o páginas de Internet para buscar piso; dónde estaban las bibliotecas más cercanas; lugares con conexión a Internet gratuito; si existía algún tablón de anuncios en alguna universidad cercana; tiendas para comprar una tarjeta de teléfono de prepago (yo lo hice en Londres ayudado por mi amigo Dani. Muy importante); listado de las mejores academias de inglés, etc. Y sobre todo pedir la opinión personal a la gente que trabaja en la OT.


2.El hostel Internacional estaba completo. Me acerqué a otro muy céntrico a pocas manzanas de allí. Como pude, solicité una habitación para cuatro días. Margen suficiente para comenzar a moverme. Me tocó una leonera a compartir con otras dieciséis personas. Ya había pasado lo más complicado. El backpacker sensacional. Lo describiré en el siguiente capítulo.


3.Comencé alternando entre dos lugares: la biblioteca y un café llamado Watershed. El acceso a Internet gratuito, por supuesto. Ya empiezan los primeros problemas de comunicación, etc, etc. Entre los periódicos y las páginas de Internet (http://www.gumtree.com/) comencé a escribir mail además de enviar mensajes de texto; ya que como hables por teléfono puedes flipar. Sólo quedaba esperar. Mientras hacía tiempo me informaba de todo lo importante entre la gente que frecuentaba mi hostel. Siempre encuentras a algún español que se tira el rollo (importante).


4.Estuve unos cinco días visitando casas. El segundo día visité dos. El tercero otras dos, etc. Yo tenía bici, cosa importante. ¡Que no tienes bici! No problem. Alquilas y punto. Es mejor opción que volverte loco cogiendo transportes públicos a un precio desorbitante. Con una bici y un callejero eres Dios. Algo muy importante de la bici es que conoces el terreno por donde vas a moverte cada día. Es importante elegir una casa que no se encuentre en lo alto de la ciudad. No es plan subir Picos de Europa cada día que vuelves de trabajar bajo la característica lluvia de esta isla. Yo descarté dos de ellas por este motivo.


5.El tercer día visité cinco academias de inglés para pedir información. Lo normal es que te decantes por una. En una semana ya tenía piso, y me encontraba listo para mudarme. El piso es lo de menos. Hay que verlo como tu centro de operaciones para buscar trabajo y conocer la ciudad. Más adelante hay tiempo de sobra para cambiarte de zona. Una vez localizado un trabajo, es aconsejable trasladarse a la zona donde éste se encuentre.


6.Ya está todo listo para que empieces a funcionar.

Una vez instalado permanecí dos semanas recibiendo un curso de inglés. Tuve algunos problemas que no voy a comentar aquí. Al finalizar tomé un vuelo a España para ver a los míos, además de recoger ropa, el ordenador y algunos libros. Pasé una semana en Madrid y tres días en Barcelona viendo a unas amigas muy especiales. El 13 de julio, con un tiempo horrible, aterricé en Bristol para comenzar en serio una nueva andadura.

miércoles 20 de junio de 2007

Fotos

















  • Acampada en Lockendge. Observando el despertar de mi último día
  • Llegando a Malborough. Los páisajes son maravillosos. Las casas... uaaahhh
  • Panorámica de Windsor.




Londres - Marlborough (etapa 155km) 8081 km

Mapa



Dani marchó mientras terminaba de preparar el equipaje. Con un día nublado me dispuse a atravesar Londres rumbo a Bristol. No tenía la necesidad, la verdad. Podía haber tomado un tren para salir de la urbe. Fui atravesando barrios con circulación intensa. Me encontraba nervioso e inquieto; no estaba muy seguro de si las direcciones eran correctas. Además el firme es terrible, teniendo que levantarme de la bici cada pocos metros. Mis piernas comenzaban a dar los primeros signos de agarrotamiento. Se repetían las circunstancias de Marbella. No puede evitar preocuparme mientras pedalea a un ritmo tranquilo. Aunque prestaba atención me fue imposible errar en un par de ocasiones. Una joven, procedente de la India me ayudó a salir mostrando mucha amabilidad. Tampoco pude eludir las carreteras atestadas de vehículos circulando a gran velocidad. Apenas tenía espacio, ya que no existe arcén como tal. No podía evitar una presión continua con los nervios a flor de piel. Este país no es para la bici, por lo menos lo que yo conozco.

En un par de horas aproximadamente entraba en Windsor, donde aproveché para tomar unas fotos y comer en un Subway algo rápido. No tenía intención de quedarme mucho a descansar, aunque la ciudad se merece una visita tranquila. Quería proseguir y hacer kilómetros. Con un pedaleo intranquilo me adentré en Reading por un carril bici que discurre entre arboledas y un río con un paisaje muy pintoresco. En este tramo pude disfrutar algo después del infierno del que venía. La ruta llega hasta el mismo centro ciudad. No me quedé mucho, siguiendo hasta Newbury por carreteras similares a las anteriores. Desde ahí decidí tomar una carretera maravillosa que transcurre paralela a la carretera principal. La primera vez en todo el recorrido que tenía oportunidad de tomar una vía alternativa, aunque para ello tuviera que realizar más km. Los paisajes son sublimes con poca circulación. Rebasé Enborne y Kintbury hasta llegar a Hugerford. Desde ahí tomé la B4192 para librarme de la frenética carretera principal. Aunque sumara cuantiosos km al trayecto merecía la pena observar aquella maravilla de paisajes. La tarde estaba preciosa, dejándose notar en el colorido de páramos y colinas. Pude ver casas con un estilo muy parecido a las casas normandas de Francia. Realmente un tramo maravillo.

Atravesé precisos pueblos como Ramsbury, Azford y Mildenhall hasta alcanzar Malborough. Los paisajes son verdaderamente sensacionales. Mis piernas continuaban molestándome, comenzando a dar los primeros síntomas de cansancio. Comencé a buscar un lugar para instalarme furtivamente. No tenía intención de pagar una salvajada por una cama. La villa de Malborough tiene un encanto especial. Las casas y las calles son preciosas. Al salir del pueblo tomé un camino vecinal para apartarme de las zonas habitadas. Rebasando Manton alcancé Lockendge. Me adentré en un camino junto a una arboleda que lindaba con una especie de rancho. Parecía un lugar seguro, aunque demasiado aislado para pasar la noche. Me instalé junto a una valla de ganado, desplegando todos mis artilugios para descansar. No me apetecía cocinar, así que una cena fría a base de frutos secos mitigó el hambre acumulado. Mientras cenaba, un par de jinetes se pararon a observar que hacía un flipado en bicicleta por aquellos remotos lugares. Estaban algo asustados, la verdad.

A las 22:30 estaba metido en el saco. La jornada había sido dura. Estaba a escasos 80 Km de Bristol, destino final del viaje. Comenzaba mi tristeza…

martes 19 de junio de 2007

La capital de las oportunidades

Los escasos días que estuve el Londres, tuve tiempo para percibir lo que en un futuro próximo sucederá en la capital madrileña. Parafraseando a Unamuno, que mencionó la manida expresión: “Que inventen ellos”, me permito la licencia de anticipar lo que nos espera siguiendo el patrón de emulación que venimos persiguiendo en las últimas décadas. Siempre seguimos la estela de las principales capitales europeas, entre ellas Londres. Pues bien. Aquí pude observar con los ojos de un viajero acostumbrado a los parajes inhóspitos, una transformación que verdaderamente provocó un gran estupor en mis sentidos. Gente corriendo de un lado a otro con la mirada fijada en un punto perdido. Móviles, Blu two, papeles en la mano. Unos comen mientras revisan las notas de su próxima reunión, otros conversan con un artilugio instalado en su oreja mientras muerden algo grasiento envuelto en un papel. Otros corren despavoridos como si de un incendio se tratara. Y la gran mayoría atraviesan la urbe en transportes públicos colmados de insatisfacción.
El ritmo es frenético, desconcertante, alarmante. Los adelantamientos peatonales son una constante, incluso se producen paseando entre los relajantes parques. Es difícil de creer. Sociedad evolucionada la llaman. Un hombre transformado en Terminator. Alquileres exorbitantes, precaria alimentación, estrés, prisas, ruidos, escasez de tiempo, individualismo, competitividad, insatisfacción, miedo, policía, control, mentiras, etc. Una formula esclavista perfecta. Es sencillo acceder a ésta. Sin embargo, es tarea imposible abandonar el paradigma implantado.

Mi único deseo era abandonar la ciudad lo antes posible. Quería prescindir de aquello que más aborrezco, la desintegración del espíritu humano. En lo más insondable de tu ser sientes impotencia para luchar. Triste es saber que un futuro próximo puedo desembarcar en una urbe similar a ésta para conseguir el sustento diario para vivir.
¿Quién puede mostrar el camino a un ciego que tiene las manos colmadas de oro?